La UPSA es reconocida por su prestigio institucional y el de sus programas, por la calidad de sus docentes y el nivel de sus graduados. Asimismo, por sus proyectos de investigación, sus procesos de internacionalización, sus programas de educación continua y de interacción social que fortalecen el vínculo universidad-empresa y la comprometen con la comunidad.
En su primer año, la Universidad realizó dos importantes actividades de interacción social, ambas de carácter pionero en el medio: la primera Escuela de Temporada y el primer Concurso para Bachilleres. La primera de las actividades se desarrollaría durante más de 15 años y la segunda continúa vigente hasta hoy. Las escuelas de temporada, destinadas al público en general, culminaron su ciclo luego de capacitar a miles de personas en diferentes áreas, cumpliendo un importante rol social. El Concurso Nacional para Bachilleres, que nació teniendo como patrocinadora a la Empresa Cruceña de Papel, Kupel, y hoy tiene como patrocinador a la CAINCO desde el 2000, se constituye actualmente en el más prestigioso concurso de su tipo en el país.
Para fomentar la excelencia, se estableció un sistema de becas automáticas destinadas a los mejores estudiantes de cada carrera, las que se otorgan desde entonces, sin ningún trámite por parte del alumno beneficiado. Esta iniciativa, desconocida para el medio entonces, fue muy bien acogida por las empresas locales interesadas en apoyar a la UPSA, y varias de ellas financiaron por un tiempo parte de las mismas. Esta política de «Becas a la Excelencia» es desde entonces muy apreciada por los estudiantes, algunos de los cuales la obtienen durante buena parte de sus carreras, si mantienen un excelente desempeño.
El espíritu de servicio a la comunidad motivó la firma de un convenio con la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche para que los estudiantes desarrollen proyectos de arquitectura para los centros culturales de barrio y elaboren videos de divulgación cultural sobre el oriente boliviano. Todas las carreras organizaron seminarios, cursos y conferencias sobre temas económicos, culturales, científicos, profesionales y tecnológicos.
Otra actividad destacada de los primeros años de la UPSA fue la participación de la Universidad en las «Jornadas Santa Cruz 2000», que habrían de orientar las políticas públicas y privadas durante los años siguientes.
En el ámbito de la Extensión, en ese periodo, la UPSA desarrolló, a través de sus facultades, la Dirección de Investigación y Postgrado, el CENACE, el DABE y sus laboratorios, los proyectos más ambiciosos de su historia institucional hasta entonces, como el diseño de 104 planes maestros de escuelas municipales que aplicaría el Gobierno Municipal posteriormente, la investigación de todas las especies maderables del país que todavía no han sido estudiadas y la capacitación en distintos niveles de las más importantes empresas de servicio e industriales del país. Se potenció el Centro de Emprendimiento que cada semestre organiza una feria en la que los estudiantes presentan planes de negocios, muchos de los cuales son efectivamente llevados a la realidad.
Las tareas de responsabilidad social se sistematizaron a través de la creación de nuevos programas de becas y acciones concretas desarrolladas por los estudiantes en el marco de materias y, particularmente, de proyectos de apoyo a la comunidad coordinados por las Facultades y el Departamento de Asesoría y Bienestar Estudiantil. Por otro lado, se implementó una decena de convenios de intercambio estudiantil que, sumados a los convenios ya existentes, cada año está permitiendo a decenas de estudiantes realizar un semestre o una pasantía en Estados Unidos, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, México, España, Brasil, Argentina, Perú y Colombia, entre otros, reafirmando de manera decisiva el carácter internacional de la Universidad.